Sep 16, 2016

Atención: Comerse las uñas daña los dientes

Morderse las uñas no solo afecta la estética de las manos, sino también la apariencia de la dentadura. Expertos han comprobado que este hábito patológico, común en la infancia y adolescencia, ocasiona el desgaste prematuro de los dientes incisivos centrales superiores, los cuales son esenciales para conservar el buen aspecto de la sonrisa.
El mal de comerse las uñas también es conocido como onicofagia, siendo una reacción automática frente a momentos de estrés, frustración, fatiga o aburrimiento. Muchos psicólogos coinciden que este comportamiento se genera por actitudes no eliminadas en su momento, como chuparse el dedo durante la niñez.

El daño a la dentadura en pacientes con onicofagia produce:
  • Alteración de su apariencia estética por abrasión, erosión, astillamiento.
  • Puede provocar la presencia de dientes chuecos, separados o rotos.
  • Puede generar pequeños  traumatismos en las mucosas labiales.
  • Se incrementa el riesgo de contraer algunas enfermedades infecciosas, como herpes, aftas y labios cortados.

Existen muchos casos de personas que presentan el hábito de morder sus uñas en la etapa adulta. Según estadísticas que manejan algunos especialistas, alrededor del 25 % de los adultos posee esta manía; aunque hay igualdad respecto al género, las mujeres parecen más preocupadas por la imagen personal y tienden a remediar el problema con ayuda profesional.